Un conductor sin autorización que llevaba turistas desde el aeropuerto de El Prat intentó escapar de un control de los Mossos d'Esquadra. Acabó detenido en la Gran Via de Barcelona.
Un conductor argelino de 56 años acabó detenido en la Gran Via de Barcelona, junto a la Campana, tras huir de una patrulla de los Mossos d'Esquadra con dos turistas a bordo. Según los Mossos, el hombre ejercía de taxista sin autorización y se le imputan los delitos de conducción temeraria y desobediencia grave.
Los hechos se produjeron el martes 27 de octubre, hacia las 18.30 horas. La unidad de Trànsit de los Mossos tenía montado un control preventivo en los accesos a la Terminal 1 del aeropuerto de El Prat para detectar vehículos que ofrecen servicios de taxi sin permiso. Entre ellos identificaron un coche que conducía un hombre al que ya habían sorprendido haciendo lo mismo.
Los pasajeros no sufrieron lesiones, aunque acabaron el trayecto muy asustados y sin entender qué pasaba.
Cuando los agentes le ordenaron parar, el conductor ignoró la indicación y aceleró con los turistas dentro. En vez de llegar a la terminal, el grupo se vio envuelto en una persecución de varios kilómetros que los alejó del aeropuerto, donde tenían que tomar su vuelo.
Al conductor le esperaba una sanción administrativa de 4.000 euros por prestar un servicio de taxi ilegal, además de la inmovilización del vehículo hasta que pagara. Con la huida añadió al expediente los dos delitos penales, por los que quedó a disposición del juzgado de guardia.
Los agentes pidieron después un taxi legal para llevar a los turistas hasta la Terminal 1. El control forma parte de un dispositivo que los Mossos mantienen desde hace meses contra los taxis piratas del aeropuerto, que suelen captar clientes que desconocen cómo funciona el servicio en Barcelona y su área metropolitana, al margen de las tarifas reguladas.



