Una figura emblemática se despide
Este martes, la ciudad de Figueres ha dicho adiós a uno de sus líderes más significativos, el exalcalde Marià Lorca, quien falleció a los 87 años. Nacido en Navata en 1938, Lorca dejó una huella imborrable en la historia local al dirigir la ciudad desde 1983 hasta 1995 bajo el estandarte de Convergència i Unió (CiU).
A lo largo de su carrera política, Marià Lorca cultivó una relación cercana con el célebre pintor Salvador Dalí. Se dice que en sus últimos días, Dalí compartió un secreto inconfesable con él, un misterio que permanece sin resolver. Además, fue Lorca quien recibió la última voluntad del artista: ser enterrado bajo la cúpula del Museu Dalí en lugar de Púbol, donde reposaba Gala.
Desde el Ajuntament de Figueres, se han expresado condolencias por su partida y se ha subrayado que su legado sigue vivo en las estructuras y proyectos que impulsó durante su mandato. Su visión y dedicación a la comunidad dejaron una impronta que aún resuena entre los ciudadanos.
El funeral de Marià Lorca está programado para este miércoles a las diez de la mañana en la Iglesia de Sant Pere, donde amigos, familiares y ciudadanos se reunirán para rendir homenaje a su vida y obra. La comunidad figuerense se prepara para recordar no solo al político sino también al hombre que dedicó gran parte de su vida al servicio público.




