La empresa británica Oxford Quantum Circuits (OQC) ha elegido Barcelona para abrir su nuevo centro de computación cuántica, que se convertirá en el más grande del sur de Europa. Este ambicioso proyecto, que representa una inversión de 92 millones de euros, generará 210 empleos en los próximos cinco años y marcará la primera presencia de OQC en la Unión Europea.
Un hito para la innovación tecnológica
El nuevo ‘OQC Global Quantum Development & Manufacturing Centre’ estará dedicado a la investigación y desarrollo, así como a la fabricación de ordenadores cuánticos. Esta instalación no solo atenderá la creciente demanda en sectores como la inteligencia artificial, las finanzas, la salud y la energía, sino que también posicionará a Barcelona como un actor clave dentro del ecosistema europeo de innovación cuántica.
El establecimiento del centro cuenta con el respaldo coordinado del Gobierno catalán a través de ACCIÓ, así como del Estado español mediante COFIDES y el Ayuntamiento de Barcelona. Según el vicepresidente primero del Gobierno español, Carlos Cuerpo, “la elección de Barcelona por parte de OQC demuestra que España se está convirtiendo en un polo en materia cuántica”.
Cuerpo añadió que “con su llegada se refuerza nuestro tejido productivo y se genera empleo cualificado”.
El director ejecutivo de OQC, Gerald Mullally, destacó que “Barcelona es nuestra ubicación preferida porque proporciona el mayor equilibrio entre talento, ecosistema y conectividad internacional”. Este enfoque resalta las intenciones estratégicas de OQC para construir una infraestructura cuántica necesaria para las economías avanzadas.
La apertura del centro no solo atraerá inversiones significativas sino también talento altamente cualificado. La presidenta y consejera delegada de COFIDES, Ángela Pérez, subrayó que este tipo de proyectos son fundamentales para reforzar el posicionamiento tecnológico y industrial en España. Además, Josep Lluís Sanfeliu, miembro ejecutivo de Barcelona Global, afirmó que esta iniciativa representa un paso importante hacia la construcción del ecosistema europeo en deep tech y computación cuántica.
Sanfeliu mencionó: “La llegada de OQC es crucial para aprovechar nuestras fortalezas en investigación e innovación”.
El teniente alcalde Jordi Valls también valoró positivamente este desarrollo al afirmar que “proyectos como el de OQC evidencian que Barcelona forma parte protagonista de la revolución cuántica”, consolidando así su estatus como hub científico-tecnológico.
A medida que se acerca la apertura prevista para finales del 2026, las expectativas son altas. El presidente catalán Salvador Illa enfatizó: “Cuando Catalunya se lo propone y trabajamos juntos, somos imparables”, reafirmando su compromiso con Europa y destacando el potencial científico local.
Illa concluyó diciendo: “Debemos trabajar por un modelo europeo que genere prosperidad”.
A medida que avanza este proyecto estratégico para OQC y Cataluña, queda claro que esta inversión no solo transformará el panorama tecnológico local sino también contribuirá significativamente al desarrollo económico regional. Con una plantilla global actual cercana a los 150 empleados y presencia internacional ya establecida en Estados Unidos y Japón, OQC está bien posicionada para liderar avances significativos en computación cuántica desde su nueva sede barcelonesa.
