Un arte que perdura a través del tiempo
En el corazón de Olot, una tradición centenaria se aferra a la vida. La fabricación de imágenes religiosas, un oficio que alguna vez dio empleo a más de 1.500 personas en sus días de esplendor, ha encontrado un nuevo camino gracias a la resiliencia de El Arte Cristiano, la única empresa que sobrevive en este sector. Fundada en 1880 por Marià Vayreda, esta firma no solo continúa creando tallas, sino que también las exporta a diversos rincones del mundo.
A pesar de los retos impuestos por crisis económicas, guerras y la competencia internacional, Pep Oliveras, actual gerente de El Arte Cristiano, asegura que tras el impacto inicial de la pandemia por covid-19, las ventas han comenzado a estabilizarse. “Hemos notado un aumento en las peticiones de tallas infantiles”, comenta Oliveras, refiriéndose especialmente al interés proveniente de Andalucía, donde la devoción religiosa es notable.
La producción actual se realiza con un equipo reducido de 15 trabajadores, muy lejos del centenar que llegó a emplear durante su auge. Cada figura requiere aproximadamente tres meses para ser completada y pasa por las manos expertas de escultores y pintores antes de llegar al cliente final.
Para aquellos interesados en conocer más sobre esta fascinante industria, el Museu dels Sants, inaugurado en 2007, ofrece una ventana al mundo del arte sacro. Este museo forma parte del Triangle Sacre, una iniciativa turística diseñada para resaltar el patrimonio religioso y espiritual local. Las visitas guiadas atraen tanto a grupos turísticos como a cofradías religiosas y familias deseosas de aprender sobre esta tradición.
Gemma Canalias, edil responsable de Empresa y Turismo en Olot, destaca el éxito creciente de estas visitas: “Estamos viendo un interés notable por parte no solo de turistas locales sino también internacionales”. La combinación entre cultura e identidad religiosa está ayudando no solo a preservar esta tradición artesanal sino también a impulsar sectores como la restauración y hospedaje en Garrotxa.
A medida que avanza el tiempo, El Arte Cristiano sigue siendo un baluarte para los artesanos locales. Con cada talla creada se mantiene viva no solo una técnica ancestral sino también una conexión profunda con la historia cultural y espiritual del lugar. En este sentido, Olot continúa siendo un faro para quienes buscan entender el valor detrás del arte sacro.
