A pesar de la caída del 2,6% en el mercado inmobiliario general, las propiedades de alta gama en la Costa Brava experimentan un notable aumento. Barnes destaca el interés creciente de compradores extranjeros, especialmente estadounidenses y europeos.
El mercado inmobiliario de lujo en la Costa Brava está viviendo un auge sin precedentes, a pesar del retroceso general del sector. Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística, las operaciones de compraventa han disminuido un 2,6% interanual durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, este panorama no afecta al segmento premium, donde Barnes Costa Brava-Empordà ha reportado un crecimiento del 70% en sus transacciones.
Jordi Mercader, socio director de Barnes en la región, explica que “las adquisiciones en el segmento alto no se realizan tanto por necesidad como por estilo de vida”. Los compradores buscan propiedades que les ofrezcan una segunda residencia para disfrutar durante las vacaciones. Este cambio en la motivación ha llevado a una demanda robusta y a una tendencia al alza que contrasta con el resto del mercado.
La firma inmobiliaria ha notado un interés creciente por parte de compradores extranjeros. En particular, los estadounidenses están mostrando un gran interés por adquirir viviendas lujosas en esta zona costera. Además, europeos como neerlandeses, británicos y franceses también están activos en el mercado. Estos últimos encuentran atractivas las propiedades cercanas a ciudades como Toulouse y Montpellier debido a su relación calidad-precio.
A medida que los precios continúan aumentando —con valores que oscilan entre 5.000 y 7.000 euros por metro cuadrado— muchos compradores locales están buscando propiedades alrededor del millón de euros. Mercader señala que “hay apetito” y cuando los clientes encuentran lo que desean suelen actuar rápidamente; algunos inmuebles se venden incluso antes de ser oficialmente lanzados al mercado.
Un ejemplo notable es una masía vendida por 3 millones de euros, donde se formalizó una oferta firme apenas dos semanas después de ser vista por el comprador. Este tipo de transacciones rápidas son cada vez más comunes; muchas propiedades permanecen disponibles entre seis y dieciocho meses antes de encontrar dueño.
Aparte del dinamismo del mercado, otro factor clave es la exclusividad: muchos interesados buscan acceder a propiedades que aún no han sido vistas públicamente para evitar competencia con otros potenciales compradores.
Barnes también destaca su fuerte presencia no solo en Catalunya sino también en otras regiones como Madrid y Marbella, donde han visto incrementos significativos en sus ventas. La firma ha estado operando en España desde 2016, consolidándose como uno de los actores principales del sector inmobiliario premium.
A medida que avanza el año, se espera que esta tendencia continúe impulsando el mercado inmobiliario local hacia nuevas alturas. Para aquellos interesados en explorar estas oportunidades únicas o simplemente disfrutar del estilo de vida costero, es recomendable visitar las oficinas locales o consultar plataformas online especializadas para obtener más información sobre las ofertas disponibles.
