Investigaciones recientes han desvelado una serie de hallazgos sorprendentes en el subsuelo de la Sagrada Família. Desde tumbas históricas hasta sistemas de climatización, estos descubrimientos ofrecen una nueva perspectiva sobre el emblemático templo.
La Sagrada Família, conocida como el templo más alto del mundo cristiano con sus impresionantes 172,5 metros, guarda en su interior secretos que han permanecido ocultos durante décadas. Recientes excavaciones han revelado no solo la cripta donde descansan los restos del arquitecto Antoni Gaudí, sino también otros elementos históricos que datan de siglos pasados. Entre ellos se encuentra una pila bautismal del siglo VI ubicada bajo la iglesia de Sant Just i Pastor, un vestigio que recuerda las antiguas prácticas religiosas donde los obispos sumergían a los fieles completamente en agua.
Además de esta pila, se han encontrado los restos de 45 personajes ilustres enterrados bajo el antiguo pavimento de la Catedral de Barcelona. Estos hallazgos subrayan la rica historia cultural y religiosa que rodea a este icónico monumento.
La cripta es un espacio significativo no solo por ser el lugar donde reposan los restos de Gaudí, quien fue víctima del conflicto civil español en 1936 sin que su tumba fuera profanada, sino también por su diseño arquitectónico. Aunque Gaudí modificó muchos aspectos del templo, esta cripta presenta un estilo muy diferente al resto del edificio, lo que ha llevado a algunos expertos a calificarla como ‘poco gaudiniana’.
El interés por estos espacios subterráneos no se limita a su valor histórico; también se ha descubierto que forman parte integral del sistema funcional del templo. La sala de máquinas situada en los sótanos es crucial para garantizar una adecuada climatización dentro de la basílica. Este sistema permite mantener temperaturas agradables tanto en invierno como en verano, evitando así condiciones extremas para los visitantes y feligreses.
A lo largo de los años, ha habido intentos fallidos para establecer sepulcros reservados para grandes mecenas dentro del templo. En 1917 se propuso permitir sepulturas en el interior mientras las obras continuaban; sin embargo, esta solicitud no prosperó y muchas tumbas pudieron haber corrido igual suerte que la de Bocabella, el filántropo detrás del proyecto original.
Estos descubrimientos están generando un renovado interés por visitar la Sagrada Família y conocer más sobre su historia oculta. Los turistas pueden explorar estos espacios mediante visitas guiadas programadas que ofrecen una mirada única al pasado y presente del monumento. Para aquellos interesados en descubrir estos secretos subterráneos y disfrutar de las maravillas arquitectónicas visibles desde arriba, las entradas están disponibles online y permiten acceso a diversas áreas históricas y funcionales del templo.
