El Zoo de Barcelona ha seleccionado a cinco firmas para el diseño del Bioscope, un centro que explorará la evolución de la vida. Se espera una inversión de 18 millones y apertura en 2030.
El Zoo de Barcelona ha dado un paso significativo hacia la creación del Bioscope, un nuevo centro que se dedicará a explorar los orígenes y la evolución de la vida en nuestro planeta. Este ambicioso proyecto, que contará con una inversión de 18 millones de euros, tiene como objetivo abrir sus puertas en 2030. La selección de las cinco firmas finalistas marca el inicio de una fase crucial donde se desarrollarán propuestas arquitectónicas y museográficas innovadoras.
Las firmas elegidas son: b720 Arquitectura, liderada por Fermín Vázquez; Pich-Aguilera Arquitectes, junto a Kengo Kuma & Associates; Brullet de Luna y Associats; Enric Ruiz Geli Project, con colaboraciones destacadas como Diller Scofidio+Renfro; y finalmente, Miquel Mariné. Cada uno de estos equipos aportará su visión única para crear un espacio que no solo será educativo, sino también un referente en conservación y biodiversidad.
El anuncio inicial del Bioscope fue realizado por el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, quien lanzó el concurso internacional en diciembre pasado. Desde entonces, catorce firmas compitieron por este prestigioso proyecto, lo que demuestra el interés significativo que ha suscitado entre arquitectos tanto locales como internacionales. Entre los participantes había despachos reconocidos y empresas del IBEX 35, lo cual refleja la importancia del proyecto dentro del ámbito cultural y científico.
Con una superficie total aproximada de 7.000 metros cuadrados, el Bioscope estará distribuido en tres plantas más un espacio exterior integrado al recinto del zoo. Este nuevo equipamiento combinará recursos museográficos con experiencias inmersivas e instalaciones vivas que incluirán diversas especies animales como anfibios, peces y reptiles. El enfoque es ofrecer a los visitantes una comprensión profunda sobre los procesos evolutivos y los desafíos actuales relacionados con la conservación.
Aparte de su función educativa, el Bioscope también se posicionará como un centro para la investigación científica. Colaborará estrechamente con universidades y centros especializados para fomentar proyectos sobre biodiversidad y bienestar animal. Esto no solo enriquecerá la experiencia del visitante sino que también contribuirá al conocimiento colectivo sobre conservación ambiental.
A medida que avanza este proceso creativo, las propuestas serán evaluadas no solo por su calidad arquitectónica sino también por su capacidad para integrar contenido científico educativo dentro del diseño general. La financiación correrá a cargo de Barcelona de Serveis Municipals (BSM), asegurando así recursos adecuados para llevar a cabo esta iniciativa transformadora.
A medida que se desarrollan las propuestas durante los próximos meses, se espera que el Bioscope no solo amplíe las capacidades educativas del Zoo de Barcelona sino que también refuerce su papel como líder en sensibilización ambiental y proyección científica. Los interesados pueden seguir las actualizaciones sobre este emocionante proyecto visitando el sitio web oficial del zoo o sus redes sociales.
