El Ministerio de Transportes ha licitado obras para instalar pantallas acústicas en la ronda Litoral, mejorando el entorno del Hospital de Bellvitge. La inversión total asciende a 15,14 millones de euros.
La ronda Litoral (B-10) en L’Hospitalet será objeto de una importante intervención para reducir el ruido del tráfico que afecta al Hospital Universitari de Bellvitge. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitma) ha anunciado la licitación de obras para instalar pantallas acústicas a lo largo de un tramo de 1,4 kilómetros, con un presupuesto específico para esta actuación que alcanza los 2,30 millones de euros. Esta medida busca mejorar las condiciones acústicas en una zona que soporta un alto volumen vehicular y está adyacente a áreas hospitalarias y residenciales.
La intervención se centrará en el sector comprendido entre los kilómetros 18 y 19,4 de la B-10. Según fuentes ministeriales, estas barreras no solo ofrecerán protección contra el ruido generado por los vehículos, sino que también contribuirán a crear un ambiente más saludable para los pacientes y trabajadores del centro sanitario.
Aparte del proyecto en L’Hospitalet, el Mitma también llevará a cabo obras similares en otros puntos críticos. En particular, se blindará contra el ruido un segmento de la autopista A-2 entre los kilómetros 592,4 y 595,3, donde se invertirán 3,75 millones de euros. En este caso, además de las pantallas acústicas se instalará pavimento fonoabsorbente diseñado específicamente para mitigar el impacto sonoro del tráfico.
No menos relevante es la actuación prevista en la B-30, donde se destinarán más de 8 millones de euros para proteger lugares sensibles como el Hospital Asepeyo y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Estas medidas forman parte de un proyecto integral que incluye trabajos complementarios como desmontaje y reposición de barreras existentes y gestión adecuada de residuos generados durante las obras.
A lo largo del tiempo, las preocupaciones sobre la contaminación acústica han ido aumentando. En comparación con hace una década, cuando apenas existían iniciativas significativas al respecto en áreas urbanas densamente pobladas como L’Hospitalet o Cerdanyola del Vallès, hoy se reconoce ampliamente la necesidad urgente por parte del gobierno central y local. Las nuevas normativas buscan no solo mejorar la calidad ambiental sino también garantizar un entorno más seguro y saludable para todos los ciudadanos.
A medida que avancen las obras programadas por el Mitma, se espera que los residentes locales noten una mejora significativa en sus condiciones diarias. Para aquellos interesados en seguir estos desarrollos o participar activamente en discusiones sobre movilidad sostenible y salud pública pueden consultar las actualizaciones disponibles a través del sitio web oficial del ministerio o asistir a reuniones comunitarias programadas.
