La Generalitat destina 500 euros mensuales a menores de 30 años que preparen oposiciones, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027. El objetivo es facilitar el relevo generacional en los servicios públicos.
La Generalitat de Cataluña ha puesto en marcha una línea de ayudas de 500 euros mensuales para que los jóvenes cualificados puedan preparar oposiciones a la Administración autonómica. La convocatoria, que se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2027, busca anticiparse a la oleada de jubilaciones prevista en los servicios públicos, según publica ara.cat.
El programa está pensado para menores de 30 años que quieran optar a una plaza pública y necesiten apoyo económico durante el proceso selectivo. La ayuda se abonará hasta la última prueba de la fase de oposición y estará sujeta a la retención del IRPF correspondiente.
Uno de los objetivos es eliminar las barreras socioeconómicas que impiden a algunos aspirantes dedicarse plenamente al estudio. La iniciativa también pretende garantizar que los procesos de selección se desarrollen en igualdad de condiciones y permitan valorar las capacidades de todos los candidatos.
Los requisitos para acceder a la ayuda incluyen no haber sido beneficiario de subvenciones similares de la Generalitat en los tres años anteriores, no disfrutar de becas equivalentes de otras administraciones o entidades privadas y no trabajar más de 30 horas semanales por cuenta propia o ajena.
Además, los solicitantes deben estar al corriente de las obligaciones tributarias con el Estado y la Generalitat y con la Seguridad Social, y no incurrir en las prohibiciones del artículo 13 de la Ley 38/2003 General de Subvenciones. También se exige cumplir los requisitos de la última convocatoria para el cuerpo o escala al que se opte.
El umbral máximo de renta anual por miembro de la unidad familiar se ha fijado en 19.000 euros. La solicitud debe presentarse telemáticamente a través de Trámites gencat.
La convocatoria se dirige a los procesos selectivos de los cuerpos de la Administración general, que deben renovar plantillas con perfiles jóvenes y competencias digitales e innovadoras. Con esta medida, la Generalitat quiere facilitar el relevo generacional y mantener la calidad de los servicios públicos.



