Las cuencas internas de Catalunya almacenan hoy el 78,35% de su capacidad, con **531,29 hm³** de agua embalsada. Los pantanos del sistema Ter-Llobregat, como Sau o Susqueda, son los que más pesan en el abastecimiento.
El nivel de los embalses catalanes vuelve a ser el termómetro de la disponibilidad de agua en el territorio, según recoge El Periódico en su seguimiento diario de las reservas. Lluvias, consumo, aportaciones de los ríos y gestión hídrica explican que el porcentaje almacenado cambie de un día para otro.
Tras la sequía de 2023 y 2024, las precipitaciones de 2025 y 2026 han ido recuperando las reservas. La evolución de los pantanos sigue siendo clave para medir la situación hídrica y las necesidades de abastecimiento.
Los datos del 5 de noviembre sitúan el conjunto de las cuencas internas en el 78,35% de capacidad, con 531,29 hm³ almacenados sobre un total de 678,07 hm³. La cifra corresponde a la información que publica la Agencia Catalana del Agua, que también permite consultar el volumen disponible y la evolución de cada embalse.
El sistema Ter-Llobregat es una de las principales redes de abastecimiento de Catalunya, con suministro a una parte importante de la población, sobre todo en el área de Barcelona y Girona. Cuenta con cinco embalses principales: Sau, en Vilanova de Sau (Osona); Susqueda, en Osor (la Selva); la Baells, en Cercs (Berguedà); la Llosa del Cavall, en Navès (Solsonès), y Sant Ponç, en Clariana de Cardener (Solsonès).
Para el vecino, la lectura conjunta de estos pantanos indica cuánta agua queda para el suministro doméstico y los usos agrícolas e industriales de su zona. Quien quiera seguir la cifra exacta de cada embalse puede consultarla en la web de la Agencia Catalana del Agua, donde se actualizan el porcentaje y el volumen almacenado.



