Un hito histórico para el sector cultural catalán
En un giro inesperado y positivo para el ámbito cultural de Cataluña, la consellera Sònia Hernández ha anunciado un presupuesto sin precedentes de 574 millones de euros para el sector. Esta cifra representa un aumento del 41% respecto al año anterior y es resultado de un reciente pacto entre Esquerra y Comuns. Este nuevo presupuesto no solo marca un cambio significativo en la política cultural catalana, sino que también responde a las demandas históricas del sector por una mayor inversión.
Con este nuevo presupuesto, se destinarán 76,8 euros por habitante al año, una cifra que contrasta notablemente con los 30 euros asignados durante los años de crisis bajo el gobierno de Artur Mas. Este incremento es visto como un paso crucial hacia la homologación del gasto cultural con otros países europeos.
El plan incluye ambiciosos proyectos como la creación de Reservas Nacionales de Arte, que buscarán espacios adecuados para almacenar obras valiosas pertenecientes a instituciones como el MNAC y el Macba. Con una inversión total proyectada de 75 millones hasta 2029, este proyecto promete transformar la infraestructura cultural en Cataluña.
Aparte de esto, se prevé una inversión real de 184,8 millones en equipamientos nacionales hasta 2029. Entre las iniciativas más destacadas se encuentran la ampliación del MNAC con 60 millones, así como mejoras significativas en otras instituciones culturales clave.
No solo se beneficiará el patrimonio artístico; también se destinarán 36 millones al crecimiento del sector audiovisual catalán. El proyecto Catalunya Media City recibirá apoyo adicional con una inyección estatal de 56,2 millones, lo que permitirá desarrollar nuevos platós en Terrassa, posicionando a Cataluña como un referente en producción audiovisual.
A medida que avanza esta nueva era para la cultura catalana, el departamento liderado por Sònia Hernández está trabajando en la futura ley de Derechos Culturales. Se contempla una primera fase con subvenciones por valor de 51 millones en cuatro años, destinadas a mejorar y construir equipamientos culturales esenciales.
A pesar del camino complicado que ha llevado a este punto —con intentos fallidos anteriores—, los recientes avances son motivo de celebración dentro del sector cultural. La consellera Hernández ha expresado su compromiso con fortalecer las inversiones y garantizar que los derechos culturales sean accesibles para todos los ciudadanos catalanes.
