La situación financiera de Badalona en el punto de mira
Badalona, una de las ciudades más emblemáticas del Barcelonès Nord, se encuentra en medio de una tormenta política y económica. La concejala Eva Guillen ha desmentido categóricamente las informaciones que apuntan a una intervención del Ministerio de Hacienda debido a impagos a proveedores, calificando estas afirmaciones como «absolutamente falsas» y «alarmistas».
A pesar del desmentido oficial, los grupos de la oposición -PSC, ERC, ECP y Guanyem- han unido fuerzas para exigir explicaciones al alcalde Xavier García Albiol. En un comunicado conjunto, han solicitado una reunión urgente con el primer edil y el interventor municipal. Los opositores argumentan que las recientes informaciones revelan un «incumplimiento flagrante» de los plazos de pago y una situación financiera alarmante.
Guillen ha reconocido que el Ayuntamiento arrastra problemas con el periodo medio de pago (PMP) desde 2018. La Generalitat ya había advertido sobre este incumplimiento antes. Sin embargo, la concejala ha defendido la gestión actual del gobierno municipal, asegurando que se están tomando medidas para revertir esta situación crítica.
Entre las acciones destacadas por Guillen se encuentra la licitación de contratos municipales esenciales que estaban vencidos cuando asumió el nuevo equipo de gobierno. Estos contratos son cruciales para poder afrontar las facturas dentro de los plazos legales establecidos. Además, anunció un plan para regularizar la deuda acumulada por facturas impagadas; en diciembre se presentará un paquete significativo destinado a saldar parte de esta deuda.
A pesar de los esfuerzos del gobierno local, los partidos opositores no están convencidos. Han denunciado lo que consideran un fracaso en la gestión económica y han puesto énfasis en un remanente “atípico” y un bajo nivel de ejecución presupuestaria. La oposición exige transparencia total sobre los informes económicos y un plan inmediato para evitar lo que ellos describen como un “colapso administrativo”.
Los grupos municipales advierten que esta crisis no solo afecta a las finanzas del Ayuntamiento sino también a los servicios públicos esenciales. “Es inadmisible que Badalona acumule cientos de millones sin ejecutar mientras servicios vitales siguen deteriorándose”, han manifestado. La falta de pagos está minando la confianza entre proveedores e instituciones públicas.
