Un legado educativo en el corazón de la ciudad
En la vibrante rambla Badal de Barcelona, se encuentra un centro educativo que no solo ha sido un pilar para la comunidad, sino que también guarda una rica historia vinculada al desarrollo del transporte urbano. La escuela Cavall Bernat, con su impresionante teatro de arcos inspirados en el estilo gaudiniano, es un testimonio del compromiso social de la empresa que construyó el Transversal, una de las primeras líneas privadas de metro en la ciudad.
Fundada en 1945 bajo el nombre original de Escuelas Comerciales Montserrat, esta institución nació como una iniciativa del departamento social de la compañía constructora del metro. Su objetivo era claro: ofrecer educación gratuita a los hijos de sus empleados. En su primer año académico, comenzó con un modesto número de alumnos y materias básicas como gramática y música.
A medida que pasaron los años, el éxito del proyecto educativo llevó a su expansión. En 1948, se trasladó a un nuevo edificio en la calle Badal, donde continuó creciendo hasta albergar hasta 250 estudiantes durante los años 60. Este crecimiento fue impulsado por la absorción del Transversal y el Gran Metro por parte del ayuntamiento en 1961, lo que aumentó significativamente el número de familias asociadas al nuevo sistema público.
El teatro dentro de la escuela no solo es un lugar para eventos escolares; también alberga una pieza histórica invaluable: un proyector OSSA VI. Este artefacto fue fundamental para el desarrollo cinematográfico en Cataluña durante las décadas pasadas y representa una conexión tangible con la cultura local.
En 1986, tras más de cuatro décadas bajo la gestión directa del metro, Cavall Bernat fue cedida al ayuntamiento. Desde entonces ha mantenido su misión educativa pero ha evolucionado para adaptarse a las necesidades contemporáneas. Sin embargo, su esencia sigue siendo aquella que buscaba empoderar a las familias trabajadoras mediante el acceso a una educación gratuita y accesible.
A pesar del paso del tiempo y los cambios estructurales en Barcelona, Cavall Bernat sigue siendo un símbolo perdurable del compromiso social hacia la educación y el bienestar comunitario.
