Los disturbios del pasado sábado en Barcelona se han convertido en munición política para PP y Vox a poco más de un mes de las generales. Ambos partidos responsabilizan al Gobierno de Pedro Sánchez.
Según recoge cronicaglobal.elespanol.com, la violencia callejera ha llegado a la precampaña de las elecciones generales con escenas que recuerdan a las vividas en Francia. Los Mossos d'Esquadra detuvieron a 128 personas, de las cuales 72 son menores de edad, tras los saqueos y los ataques a comercios registrados en la plaza de Cataluña.
Para PP y Vox, el caos supone un argumento a su favor. Ambos partidos creen que refuerza sus opciones de sumar una mayoría suficiente para desbancar a Pedro Sánchez. Los dos atribuyen lo ocurrido a los socialistas antes incluso de que se conozcan los responsables reales.
La sensación de inseguridad es el terreno que ambas formaciones quieren aprovechar. Reclaman desde hace tiempo «mano dura» a las administraciones socialistas y vinculan los disturbios con la llegada de inmigrantes, algo que también atribuyen al actual Gobierno. Desde la oposición se ha criticado además que la policía llegara tarde, pese a tener información sobre la convocatoria ilegal.
En Cataluña, el foco se pone en las candidaturas. El PP sitúa como cabeza de lista por Barcelona el 29 de noviembre al alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, un perfil que se ha hecho conocido por su dureza contra la multirreincidencia en su ciudad. Su nombramiento se mantuvo en secreto hasta el último momento.
Vox, por su parte, mantiene como candidato a Juanjo Aizcorbe, que hasta ahora era el desconocido de la lista y tendrá que apoyarse sobre todo en la marca del partido y en Santiago Abascal. Hasta ahora, la gran pregunta era si Vox podría superar al PP en Cataluña, algo que las encuestas sugerían como posible y que sería el único caso en el que ocurriera el 29 de noviembre.
El partido de Ignacio Garriga podría, como mínimo, duplicar sus escaños en Cataluña, favorecido por la ausencia de Aliança Catalana. En la izquierda, la exalcaldesa Ada Colau, ahora candidata del Frente Amplio, atribuyó las protestas a la extrema derecha, igual que Gabriel Rufián, de ERC. Las encuestas, sin embargo, no sitúan a Colau cerca de los siete escaños que logró Sumar en 2023.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, aseguró que los daños los pagarán quienes los causaron, o sus familias si los responsables son menores. Aún es pronto para medir el efecto político de las protestas. La principal incógnita es si se repetirán en los próximos días y si se extenderán a otras ciudades españolas.



