La salida de Junts del tripartito deja a ERC y Guanyem en una situación incierta. ERC exige un funcionamiento más eficiente del consistorio para continuar en el gobierno.
La reciente ruptura del tripartito en Girona ha generado una crisis política que podría afectar la continuidad de ERC en el gobierno municipal. Tras la decisión de Junts de abandonar la coalición, los republicanos han emitido un comunicado donde expresan su preocupación por lo que consideran una «incertidumbre institucional». La formación liderada por Oriol Junqueras ha dejado claro que su permanencia dependerá de las propuestas que les presente el alcalde, Lluc Salellas, así como de un funcionamiento más eficiente del consistorio.
En su comunicado, ERC subraya que la situación actual pone sobre la mesa carencias que no son nuevas y que requieren un debate urgente sobre cómo mejorar la gestión municipal. El partido ha instado a Guanyem a implementar medidas concretas para garantizar estas mejoras hasta el final del mandato. «Cualquier decisión debe responder a los intereses de la ciudad y sus vecinos», enfatiza el escrito.
A pesar de esta incertidumbre, Salellas ha instado a ERC a mantener la unidad y continuar con un gobierno independentista y de izquierdas, evitando repetir los errores cometidos por Junts. Sin embargo, es importante señalar que ninguno de los tres concejales republicanos estará en las próximas elecciones municipales, lo cual añade otra capa de complejidad al panorama político.
El PSC, principal grupo opositor y ganador en votos en las últimas elecciones municipales, también ha reaccionado ante esta crisis. Su portavoz, Bea Esporrín, afirmó que el desenlace era previsible y demuestra que el tripartito estaba destinado al fracaso desde su inicio en 2023. A pesar de ello, han ofrecido colaborar con el gobierno municipal para evitar parálisis administrativa durante los próximos meses.
Maxi Fuentes, otro edil socialista, cuestionó las razones detrás del abandono por parte de Junts y sugirió que podría estar relacionado con intereses electoralistas ante las elecciones programadas para 2027. Según Fuentes, el pacto original entre ERC, Junts y Guanyem fue «antinatural» y diseñado para bloquear al PSC.
A medida que se desarrollan estos acontecimientos políticos en Girona, queda por ver cómo se resolverán las tensiones internas dentro del consistorio. La presión está sobre ERC para demostrar su capacidad para gestionar eficazmente mientras navegan por este nuevo escenario político inestable. Los ciudadanos estarán atentos a cómo se desarrollan estas negociaciones y qué medidas concretas se implementarán para asegurar una gobernanza efectiva antes del cierre del mandato.
