Cuatro exdirigentes del Parlament, entre ellos Roger Torrent, han sido amnistiados por el Tribunal Supremo tras ser condenados por desobediencia. Esta decisión se enmarca en la ley de amnistía respaldada por la justicia europea.
El Tribunal Supremo ha decidido amnistiar a cuatro exdiputados del Parlament de Catalunya, incluyendo al expresidente Roger Torrent, quienes habían sido condenados por desobediencia. La resolución se produce tras un largo proceso judicial que incluyó la revisión de sentencias previas y la espera de pronunciamientos del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la ley de amnistía. Esta norma, considerada clave para la reconciliación política en Catalunya, fue avalada el año pasado por el Tribunal Constitucional.
Los otros tres exdirigentes beneficiados son Josep Costa, Eusebi Campdepadrós y Adriana Delgado. Todos ellos habían sido absueltos previamente por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, pero sus casos fueron llevados al Supremo tras un recurso que cuestionaba dicha absolución. La decisión del alto tribunal se basa en el reconocimiento europeo de que esta ley busca reparar las tensiones sociales generadas durante el procés.
La amnistía no solo afecta a los exdiputados mencionados, sino también a otros cuatro individuos condenados por desórdenes públicos relacionados con las protestas que estallaron en octubre de 2019. Estas manifestaciones fueron una respuesta directa a la sentencia del Supremo que declaró ilegal el referéndum del 1-O.
En particular, uno de los incidentes más destacados ocurrió en Girona, donde aproximadamente 300 personas se congregaron frente a los juzgados y protagonizaron disturbios lanzando objetos contra las fuerzas del orden. La sentencia original había descrito cómo este grupo aprovechó un despliegue policial para llevar a cabo actos violentos.
A pesar de las controversias alrededor del procés, el tribunal ha subrayado que los delitos cometidos durante estas protestas no están excluidos bajo la nueva ley de amnistía. Esto marca un cambio significativo en cómo se abordarán futuros conflictos relacionados con movimientos independentistas y su expresión pública.
La decisión también coincide con el cierre del último recurso pendiente contra esta ley presentado ante el Tribunal Constitucional por parte de varias comunidades autónomas gobernadas mayoritariamente por partidos opositores al independentismo. Este hecho refuerza aún más la legitimidad legal detrás de la amnistía y su aplicación práctica.
A medida que avanza este proceso judicial, la Generalitat ha solicitado formalmente al Tribunal de Cuentas aplicar esta misma amnistía a otros líderes independentistas cuyas causas aún están pendientes ante dicho organismo. El Govern ha argumentado que es esencial actuar rápidamente para resolver estos asuntos dentro del marco establecido por la nueva legislación.
No obstante, algunos sectores siguen mostrando resistencia ante esta medida. El diputado ERC Josep Maria Jové ha instado al TSJC a retirar sus cuestiones prejudiciales sobre la amnistía y archivar su causa relacionada con el referéndum del 1-O después del respaldo europeo recibido recientemente.
A medida que se desarrollan estos acontecimientos, queda claro que las decisiones judiciales seguirán influyendo profundamente en el panorama político catalán y español en general. Para aquellos interesados en seguir este tema o participar en futuras movilizaciones relacionadas con estas decisiones legales, es recomendable estar atentos a las convocatorias públicas y comunicados oficiales emitidos tanto desde instituciones gubernamentales como desde organizaciones civiles.
