Un reciente informe de la Agència de Salut Pública de Barcelona destaca que el 12,1% de las muertes femeninas en verano se atribuyen al calor. Las mujeres mayores y en situación vulnerable son las más afectadas.
El calor extremo ha demostrado ser un factor letal desproporcionado para las mujeres en Barcelona. Según un estudio publicado por la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB), durante los meses cálidos del año pasado, el 12,1% de las muertes femeninas se debieron a altas temperaturas, comparado con solo el 2,36% entre los hombres. Esta alarmante diferencia resalta la vulnerabilidad específica que enfrentan muchas mujeres mayores y aquellas con condiciones socioeconómicas desfavorables.
La ASPB señala que no hay una única causa que explique este fenómeno. En su análisis, destacan que entre las personas mayores hay una mayor proporción de mujeres debido a su mayor esperanza de vida. Esto significa que muchas mujeres ancianas enfrentan un riesgo elevado ante el calor debido a factores como la dificultad para regular su temperatura corporal y la presencia de enfermedades crónicas.
“Las condiciones sociales también juegan un papel crucial”, afirma un portavoz del organismo. “Es más común que las mujeres mayores vivan solas y enfrenten situaciones económicas complicadas”. Estas circunstancias pueden dificultar su capacidad para adaptarse al calor, especialmente si sus viviendas carecen del aislamiento adecuado o si no pueden permitirse sistemas de refrigeración.
El estudio también menciona otros factores como la soledad y el aislamiento social, que son más prevalentes entre las mujeres mayores. La combinación de estos elementos crea un perfil preocupante: edad avanzada, peores condiciones socioeconómicas y dificultades para protegerse del calor.
Históricamente, este problema no es nuevo; sin embargo, los datos recientes sugieren una tendencia creciente en la mortalidad femenina atribuible al calor. La ASPB advierte sobre esta tendencia acentuada en el último año y subraya la necesidad de seguir monitorizando esta situación para entender mejor sus causas.
En cuanto a lo que se puede esperar para este verano, la agencia no puede predecir con certeza si habrá un aumento o disminución en las muertes relacionadas con el calor. Factores como los días con temperaturas extremas y la salud general de la población influirán significativamente en los resultados finales.
Además, se ha observado una temporada gripal menos severa durante el invierno anterior, lo cual podría resultar en una mayor cantidad de personas frágiles llegando al verano. Este cambio podría incrementar aún más su vulnerabilidad ante olas de calor intensas.
La ASPB recomienda mantener una vigilancia activa sobre los grupos más vulnerables durante los meses calurosos venideros. Es esencial implementar medidas preventivas adecuadas para proteger a estas poblaciones del impacto devastador del clima extremo.
Los ciudadanos pueden contribuir a esta causa asegurándose de estar informados sobre cómo ayudar a sus vecinos mayores o vulnerables durante episodios calurosos. Mantenerse alerta sobre alertas meteorológicas locales y ofrecer asistencia práctica puede marcar una diferencia significativa.






