Este año, Castelldefels no permitirá la venta de petardos en la verbena de Sant Joan, obligando a los vecinos a desplazarse. La medida busca reducir el riesgo de incendios en medio de altas temperaturas.
La ciudad de Castelldefels ha tomado una decisión sin precedentes al prohibir la instalación de casetas ambulantes para la venta de petardos durante la verbena de Sant Joan. Esta medida, que se implementa por primera vez en 2026, tiene como objetivo principal minimizar el uso de pirotecnia y, con ello, los riesgos asociados a incendios y quemaduras. Los residentes que deseen adquirir fuegos artificiales deberán desplazarse a otros municipios cercanos.
Altas temperaturas marcan la celebración
La verbena coincidirá con una ola de calor que afectará a Catalunya, donde se prevé que las temperaturas alcancen hasta 40 grados en algunas zonas como Lleida. En Barcelona y su área metropolitana, el termómetro podría llegar a los 35 grados. Este contexto climático ha llevado a varios ayuntamientos catalanes a intensificar sus campañas informativas sobre seguridad y prevención.
Refuerzo del dispositivo policial en Castelldefels
Además del control sobre los petardos, Castelldefels implementará un dispositivo especial en la plaza de las Palmeres, donde se espera una gran afluencia de personas. Más de 200 agentes, incluyendo miembros de la Policía Local y Mossos d’Esquadra, estarán presentes para garantizar el orden público tras incidentes ocurridos el año pasado que involucraron violencia y vandalismo.
L’Hospitalet también toma medidas preventivas
L’Hospitalet de Llobregat no se queda atrás y ha decidido reforzar su vigilancia en áreas problemáticas. Este año se colocarán barreras New Jersey en puntos críticos como avenida Severo Ochoa, buscando evitar situaciones caóticas similares a las vividas hace dos años. Además, han lanzado una campaña llamada rellano a rellano, recordando a los ciudadanos que está prohibido hacer barbacoas en espacios públicos durante esta festividad.
Aumentan restricciones por riesgo forestal
Múltiples municipios del Vallès han emitido advertencias sobre el riesgo elevado de incendios forestales debido al clima seco y caluroso. En localidades como Rubí y Terrassa se recuerda explícitamente la prohibición de encender fuego o lanzar petardos cerca de zonas boscosas. El Ayuntamiento también ha intensificado sus esfuerzos para prevenir cualquier incidente relacionado con fuegos artificiales.
Nuevas normativas en Tarragona
Tarragona capital ha introducido restricciones significativas este año al prohibir carpas y estructuras temporales en sus playas durante las celebraciones. Esta medida responde al comportamiento descontrolado observado el año anterior durante las fiestas espontáneas. En La Pineda, Vila-seca limitará el acceso a áreas sensibles del litoral e impulsará un ambiente más seguro para los asistentes.
A medida que se acerca la noche más corta del año, muchos ciudadanos reflexionan sobre cómo disfrutarla sin comprometer su seguridad ni la del entorno natural. Las decisiones tomadas por estos municipios reflejan una creciente preocupación por proteger tanto a las personas como al medio ambiente frente al aumento del riesgo asociado con celebraciones tradicionales.
