Un gesto de gratitud que trasciende generaciones
La comunidad de Lleida se encuentra conmovida tras la noticia del fallecimiento de Francesc Perera Dalmau, un empresario del sector automovilístico que dejó una herencia millonaria valorada entre 13 y 14 millones de euros a las Hermanitas de los Pobres. Este acto altruista, realizado por un hombre que no dejó descendencia, ha sido interpretado como un profundo agradecimiento hacia la congregación que lo cuidó durante su infancia.
Francesc Perera, quien falleció el pasado 12 de enero a causa de un agresivo cáncer de páncreas, había asumido la gerencia de Automotor poco antes de su muerte. Daniel Barios Seró, actual gerente y administrador de la compañía, destacó el carácter humano y solidario del empresario. “Francesc tenía una parte humana muy grande; otro no habría hecho esto”, comentó Barios en declaraciones a 3Cat.
Las Hermanitas de los Pobres han estado presentes en Lleida durante más de 150 años, dedicándose a brindar apoyo y compañía a ancianos en situación vulnerable. Hasta hace poco más de una década, gestionaron una residencia para mayores que lleva su nombre. Este legado ahora se ve reforzado con la herencia dejada por Perera, lo que les permitirá continuar su labor benéfica en la región.
Los empleados de Automotor también han expresado su admiración por el gesto del difunto propietario. Josep Ramon Vidal Pérez, jefe del taller y con 28 años en la empresa, describió a Francesc como “una persona con un gran corazón”. La noticia ha generado un ambiente reflexivo entre quienes conocieron al empresario y trabajaron junto a él.
A medida que las Hermanitas de los Pobres inician el proceso para gestionar esta significativa herencia, se espera que sin contratiempos se conviertan en las nuevas propietarias tanto de Automotor como del resto del patrimonio dejado por Francesc Perera Dalmau. Este acontecimiento no solo representa una mejora en sus recursos económicos sino también una oportunidad para expandir sus servicios comunitarios.
