Un adiós a una figura clave de la literatura
El mundo literario se encuentra en duelo tras el fallecimiento de Beatriz de Moura, a los 87 años, quien fue fundadora y directora literaria de Tusquets. La noticia fue confirmada por la propia editorial, que rindió homenaje a su trayectoria en un emotivo mensaje publicado en redes sociales. Descrita como una mujer brillante y cosmopolita, De Moura dejó una marca indeleble en el panorama editorial español.
Nacida en Río de Janeiro en 1939, Beatriz se trasladó a Cataluña durante los años 60, donde comenzó su carrera editorial. A pesar de enfrentar múltiples obstáculos, incluyendo despidos tempranos debido a su estilo personal, su determinación la llevó a crear Tusquets en 1969. Inspirada por eventos históricos como la llegada del hombre a la luna y el famoso gorila albino Copito de Nieve, De Moura transformó su visión audaz en una exitosa editorial que se convertiría en un referente cultural.
Bajo su liderazgo, Tusquets publicó obras esenciales de autores reconocidos internacionalmente como Milan Kundera, García Márquez, y Almudena Grandes. Su capacidad para conectar con escritores del boom latinoamericano no solo enriqueció el catálogo de la editorial sino que también cimentó su reputación como editora visionaria. En 2014, tras décadas al frente del sello, Beatriz pasó a ser presidenta honoraria mientras Juan Cerezo asumía el liderazgo operativo.
A lo largo de su carrera, De Moura recibió numerosos premios que celebraron su contribución al mundo literario. Entre ellos destacan el premio Sant Jordi y la Medalla de Oro a las Bellas Artes. José Creuheras, presidente del Grupo Planeta, expresó su pesar ante la pérdida: “Una brillante y lúcida editora que ha sido un ejemplo para todos”. Su compromiso con la cultura perdurará gracias al archivo histórico que donó a la Biblioteca Nacional de España.
A pesar del éxito alcanzado, Beatriz nunca olvidó sus humildes comienzos ni las dificultades enfrentadas durante su juventud. Desde trabajos temporales hasta estudios autodidactas en traducción, cada experiencia forjó su carácter tenaz. En sus propias palabras: “Las trabas me fortalecieron”, un mantra que inspirará futuras generaciones dentro del ámbito editorial.
