La exposición 'Fontilles, la ciutat amagada' se inauguró en el Recinte Modernista de Sant Pau, destacando la historia de los leprosos en España. La muestra estará abierta hasta el 1 de noviembre.
La historia de la lepra en España cobra vida en el Recinte Modernista de Sant Pau con la nueva exposición titulada ‘Fontilles, la ciutat amagada’, que se inauguró recientemente y estará disponible hasta el 1 de noviembre. Esta muestra, comisariada por Antonio Garcia Belmar, se centra en el sanatorio alicantino de Fontilles, un lugar que durante gran parte del siglo XX fue hogar para enfermos procedentes de toda España.
Un relato humano detrás del estigma
A través de objetos personales y relatos orales, la exposición busca desmitificar el estigma asociado a esta enfermedad. Entre las piezas exhibidas destacan una Mobylette y una radio, pertenecencias que los pacientes debieron dejar atrás al ingresar al lazareto. La Mobylette simboliza las vidas interrumpidas por la enfermedad; su estado actual refleja las huellas del tiempo y del sufrimiento.
“Había mucho compañerismo y lo pasábamos muy bien”, recuerda Emilia, una residente.
La radio también tiene un significado especial: aunque los leprosos fueron privados del acceso a emisoras convencionales debido a su contenido considerado inapropiado por los jesuitas que administraban Fontilles, contaron con una emisora propia que ofrecía programación adaptada a sus necesidades.
Historia médica y avances científicos
A lo largo de los siglos, la lepra fue considerada una enfermedad temible y altamente estigmatizante. En 1897, destacados leprólogos internacionales concluyeron que el aislamiento era la mejor forma de prevenir su propagación. Sin embargo, no fue sino hasta 1982 cuando la Organización Mundial de la Salud validó un tratamiento eficaz mediante una combinación de medicamentos.
A pesar del avance médico tardío, es interesante notar que los investigadores enfrentaron dificultades para probar tratamientos en animales comunes; curiosamente, fue el armadillo quien resultó ser compatible para estos ensayos. Un ejemplar disecado se encuentra entre las rarezas expuestas en Sant Pau.
Sant Pau como espacio cultural emergente
No solo es un centro histórico por su arquitectura diseñada por Lluís Domènech i Montaner; desde su restauración en 2014 ha evolucionado hacia un espacio cultural vibrante. La reciente exposición sobre Fontilles es solo uno más entre sus iniciativas para atraer visitantes e investigar temas relevantes en la historia médica catalana.
A medida que se exploran historias como las de Fontilles y sus residentes, queda claro que este recinto no solo preserva patrimonio arquitectónico sino también narrativas humanas profundas. La conexión entre pasado y presente resuena especialmente hoy cuando reflexionamos sobre cómo las enfermedades han moldeado nuestras sociedades.
