La Diputació de Barcelona destina 2,4 millones a la conservación del patrimonio en diez municipios del Maresme. Esta inversión busca revitalizar espacios históricos y fomentar el turismo local.
La Diputació de Barcelona ha aprobado una significativa inversión de 2.393.802 euros destinada a la restauración del patrimonio arquitectónico en varios municipios del Maresme. Este programa sectorial se enmarca dentro de un plan más amplio que prevé una dotación total de 27,5 millones de euros hasta el año 2027 para toda la provincia, con el objetivo de financiar proyectos que aseguren la conservación y adecuación de espacios patrimoniales.
Los fondos beneficiarán a diez ayuntamientos que han cumplido con los requisitos establecidos: Alella, Arenys de Mar, Argentona, Cabrera de Mar, Canet de Mar, El Masnou, Premià de Dalt, San Andrés de Llavaneres, Teià y Vilassar de Mar. Entre las iniciativas destacadas se encuentra la rehabilitación del antiguo convento de Les Clarisses en Arenys de Mar, que se transformará en la nueva biblioteca municipal. Asimismo, se contempla la reforma de la masía Can Barrau en Argentona para convertirla en un equipamiento juvenil.
Las actuaciones financiadas por este programa abarcan obras diversas como restauraciones y reformas en edificios con valor histórico y cultural. Esto incluye castillos e iglesias así como espacios relacionados con la memoria democrática y yacimientos arqueológicos. La finalidad es garantizar el uso público y preservar estos lugares como elementos clave para la cohesión social y el desarrollo económico.
Marc Castells, diputado responsable del área de Equipamientos e Infraestructuras Urbanas, subrayó que «la restauración del patrimonio local es esencial para mantener viva la memoria histórica». Además enfatizó que estas acciones no solo protegen el legado cultural sino que también contribuyen al desarrollo sostenible del territorio.
El Servei de Patrimoni Arquitectonic Local (SPAL), institución encargada desde hace más de un siglo (1914) del asesoramiento a los municipios sobre temas patrimoniales, ha sido responsable de revisar todas las solicitudes presentadas por los ayuntamientos.
Esta nueva línea se suma a los más de 60 millones invertidos por la Diputació en proyectos similares durante los últimos años. La iniciativa está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), promoviendo no solo el crecimiento económico sino también ciudades sostenibles donde el patrimonio juega un papel crucial.
A medida que avanza este programa, se espera que las obras comiencen pronto y generen un impacto positivo tanto cultural como turístico en toda la comarca. Los vecinos podrán disfrutar pronto no solo del acceso a nuevos equipamientos culturales sino también ver cómo su historia local cobra vida nuevamente.
