Las obras de la segunda fase de renovación en Trinitat Vella comenzarán con una inversión de casi 3 millones de euros. Este proyecto busca mejorar la accesibilidad y conexión entre los locales comunitarios.
Las obras para la segunda fase de renovación de los locales del pasillo Trinitat Vella han dado inicio, marcando un paso significativo hacia la mejora del espacio comunitario en el distrito de Sant Andreu. Esta intervención, que cuenta con un presupuesto cercano a 3 millones de euros, forma parte del ambicioso Pla de Barris, que busca revitalizar áreas urbanas y potenciar la cohesión social. La primera fase, ya completada, se centró en el local más grande ubicado en la Via de Bàrcino, mejorando su funcionalidad y accesibilidad.
La duración estimada para esta segunda fase es de 15 meses, durante los cuales se reformarán cuatro locales adicionales. La inversión total para ambas fases alcanzará los 6,1 millones de euros. Marta Villanueva, regidora del distrito, ha afirmado que estas mejoras permitirán a las entidades locales potenciar su labor cultural y social: “Con la mejora del espacio, las entidades podrán ofrecer más y mejores servicios a los vecinos”.
Uno de los objetivos principales es facilitar una mejor conexión física entre los diferentes locales mediante un diseño renovado que incluye fachadas vidriadas. Esto no solo aumentará la luminosidad interior sino que también permitirá una integración más fluida entre las distintas actividades que se desarrollan en estos espacios.
En cuanto a las características técnicas, se instalará un ascensor en uno de los locales del callejón Mare de Déu de Lorda para garantizar el acceso a las plantas subterráneas donde se ubican almacenes y otros servicios. Además, todos los baños serán adaptados para cumplir con normativas actuales sobre accesibilidad.
A lo largo del proceso también se contempla una redistribución funcional: mientras que los locales en planta baja mantendrán su uso actual, aquellos situados en planta -2 serán destinados exclusivamente a almacenamiento. En Via Bàrcino se crearán espacios más diáfanos aprovechando al máximo la luz natural disponible.
Este tipo de intervenciones no son nuevas; hace aproximadamente una década se llevaron a cabo reformas similares en otras zonas urbanas que resultaron exitosas al fomentar el uso comunitario y mejorar la calidad del entorno urbano. Las reformas anteriores sirvieron como modelo para este nuevo proyecto.
Los trabajos incluyen también mejoras significativas en las instalaciones eléctricas y sistemas de ventilación y climatización. Se espera que estas acciones no solo modernicen el espacio sino que también contribuyan a un ambiente más sostenible.
Los residentes pueden esperar ver avances visibles durante el próximo año y medio mientras continúan las obras. Para aquellos interesados en conocer más sobre este proyecto o participar activamente en actividades comunitarias futuras, pueden dirigirse al centro cívico más cercano o consultar información adicional online.
