Un panorama alarmante en Girona
La situación de las personas sin hogar en Girona ha alcanzado niveles preocupantes, con un incremento del más del doble en la atención brindada por Cruz Roja en la última década. En 2025, la organización asistió a 583 individuos, una cifra que refleja no solo el aumento generalizado de la pobreza, sino también un cambio significativo en el perfil de quienes se encuentran en esta situación.
Tradicionalmente, las personas sin hogar eran vistas como individuos con escasos recursos económicos y problemas de adicción. Sin embargo, Marta Molist, responsable del Área de Empleo y Extrema Vulnerabilidad de Cruz Roja Girona, señala que ahora hay un número creciente de jóvenes extutelados y trabajadores pobres. Estos últimos son aquellos que, a pesar de tener empleo, no logran cubrir los altos costos del alquiler.
El aumento en el costo de la vivienda es uno de los factores más críticos que contribuyen a esta crisis. Muchos jóvenes que han salido recientemente del sistema de protección se ven obligados a vivir en la calle al no poder acceder a una vivienda asequible. Este fenómeno está comenzando a “cronificarse” según Molist, quien advierte sobre el colapso inminente de los recursos disponibles para atender esta creciente demanda.
Uno de los casos más representativos es el de Rubi Esperanza Oyuela, una madre colombiana que llegó a España hace diez años buscando un futuro mejor para sus tres hijos. Tras ser desahuciada hace dos años, Rubi ha tenido que adaptarse a una nueva realidad donde su única opción es dormir en un centro habilitado por el Ayuntamiento mientras intenta encontrar trabajo nuevamente. Su historia resuena con muchas otras que Cruz Roja atiende actualmente.
Bouba, un senegalés próximo a cumplir 65 años, comparte su experiencia tras haber perdido su hogar debido a problemas de salud y falta de apoyo económico. Su decisión de mudarse a Girona para evitar ser visto por conocidos refleja el estigma asociado con vivir en la calle. Bouba considera regresar a su país si su situación no mejora pronto.
Marta Molist enfatiza la necesidad urgente de incrementar los recursos destinados al sinhogarismo en Girona. La actual infraestructura disponible es insuficiente para hacer frente al número creciente de personas necesitadas. A pesar del esfuerzo constante por parte de Cruz Roja y otras organizaciones locales, aún hay una falta notable tanto en ayudas económicas como en viviendas adecuadas para estas personas vulnerables.
