Una operadora del servicio de emergencias 112 ha sido despedida tras colgar llamadas críticas sin gestionarlas. El TSJC avala la decisión al considerar que su actuación fue una grave dejación de funciones.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha ratificado el despido disciplinario de una operadora del servicio de emergencias 112 en Reus, quien colgó varias llamadas sin gestionarlas adecuadamente, poniendo en riesgo la seguridad pública. La sentencia, emitida a finales de junio, destaca que la trabajadora ignoró protocolos esenciales al clasificar como no operativas comunicaciones que requerían atención inmediata. Entre las llamadas desestimadas se encontraban reportes sobre una pelea durante un entierro en Lleida y un hombre atrapado en un ascensor. La sala consideró su conducta como una “clara dejación de funciones”. La revisión del trabajo de la operadora se inició tras detectar irregularidades en su gestión, lo que llevó a los responsables del 112 a examinar sus últimas interacciones. En total, se identificaron al menos quince incidentes donde finalizó comunicaciones sin seguir el protocolo establecido. Uno de los casos más alarmantes ocurrió cuando un ciudadano llamó para informar sobre un corte en su dedo; la llamada fue descartada como técnica y nunca se activó asistencia médica. Otro episodio crítico involucró a una mujer que solicitaba la presencia policial ante una situación violenta; la operadora cortó la comunicación antes de recibir detalles completos, lo que retrasó la intervención necesaria.
La sentencia también menciona otros ejemplos donde las decisiones apresuradas llevaron a situaciones potencialmente peligrosas. En uno, se recibió un aviso sobre un hombre con Parkinson desorientado en la calle; esta llamada fue igualmente desestimada antes de ser atendida por otro operador posteriormente.
A pesar de los argumentos presentados por la trabajadora, quienes alegaron que el ruido ambiental dificultaba las conversaciones y que había manejado correctamente muchas otras llamadas, el TSJC rechazó estas justificaciones. La corte subrayó que ella estaba bien entrenada y conocía los procedimientos necesarios para manejar situaciones críticas adecuadamente.
Este caso resalta no solo las implicaciones individuales del despido sino también cuestiones más amplias sobre cómo se gestionan las emergencias en Cataluña. Históricamente, el servicio 112 ha enfrentado críticas por tiempos de respuesta y manejo inadecuado en situaciones urgentes; este incidente podría llevar a revisiones más profundas sobre cómo se capacita y supervisa al personal operativo.
El fallo permite recurrir ante el Tribunal Supremo, lo cual podría abrir nuevas discusiones sobre responsabilidad laboral dentro del sector público. Para aquellos interesados en conocer más sobre cómo funcionan estos servicios o qué hacer ante una emergencia real, es crucial recordar siempre proporcionar información clara y completa al llamar al 112.
