Ali Lmrabet, conocido por su crítica al régimen marroquí, fue arrestado en Tánger al llegar de Barcelona. Su detención ha generado preocupación entre defensores de la libertad de prensa.
El periodista marroquí Ali Lmrabet fue detenido el pasado domingo en el aeropuerto Internacional de Tánger tras llegar desde Barcelona. La detención se produjo bajo acusaciones de difamación e injurias contra las instituciones del país, lo que ha desatado una ola de críticas tanto a nivel nacional como internacional. Lmrabet, quien ha vivido en exilio voluntario desde 2005 debido a sus posturas críticas hacia el régimen del rey Mohamed VI, fue trasladado a Casablanca donde permanece bajo custodia policial.
La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) ha exigido su liberación inmediata, argumentando que los casos relacionados con la prensa no deberían ser tratados como delitos penales. Esta situación pone de manifiesto la continua represión que enfrentan los periodistas en Marruecos, un país que ocupa el puesto 120 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada por Reporteros Sin Fronteras.
Lmrabet es conocido por su estilo directo y su capacidad para abordar temas delicados como la corrupción dentro del sistema político marroquí. En su canal de YouTube, cuenta con más de 120.000 suscriptores, donde denuncia irregularidades y aboga por una mayor libertad de expresión. Su último video, publicado solo tres días antes de su arresto, criticaba afirmaciones realizadas por un líder político marroquí durante un seminario.
No es la primera vez que Lmrabet se convierte en blanco del gobierno; ya había sido condenado anteriormente por “ultraje a la persona del rey” y “atentado contra la monarquía”, lo que le llevó a cumplir una condena en prisión antes de recibir un indulto real.
Organizaciones internacionales como Reporteros Sin Fronteras han calificado su detención como un intento más del gobierno marroquí para silenciar voces disidentes. En un comunicado reciente, instaron a las autoridades a liberar al periodista y garantizar sus derechos procesales.
A pesar del riesgo personal que enfrenta, Lmrabet continúa siendo una figura clave en el periodismo crítico dentro del país. Su trabajo no solo resuena entre los ciudadanos marroquíes sino también entre aquellos interesados en los derechos humanos y la libertad de prensa globalmente.
La situación legal actual de Ali Lmrabet sigue siendo incierta mientras se espera más información sobre los cargos específicos que enfrenta. Los defensores de derechos humanos continúan presionando para asegurar su liberación y restablecer su derecho a informar sin temor a represalias.
