El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido inspeccionar el aparcamiento del Centre de la Vila tras denuncias sobre su estado. La empresa pública Mercasa podría enfrentar sanciones por incumplimiento de normativas de seguridad.
La situación del aparcamiento del Centre de la Vila ha llevado al Ayuntamiento de Barcelona a actuar con rapidez. A raíz de un ruego presentado por el grupo ERC, se ha acordado realizar una inspección exhaustiva para evaluar las condiciones de salubridad y seguridad del garaje, que presenta problemas graves como goteras y filtraciones. Jordi Valls, teniente de alcalde de Economía, ha declarado que «no puede ser que el propietario no cumpla con sus obligaciones», refiriéndose a la empresa pública estatal Mercasa, encargada de gestionar el centro comercial. Este compromiso surge en un contexto donde el Centre de la Vila enfrenta una notable disminución en su actividad comercial, lo que ha llevado al cierre progresivo de locales y a una reciente subasta sin ofertas por parte de compradores interesados.
El deterioro del espacio no solo afecta a los comerciantes, sino también a los vecinos del distrito de Sant Martí. Valls ha señalado que se está iniciando un expediente para requerir a Mercasa un certificado actualizado sobre la solidez y salubridad del aparcamiento, especialmente en su planta menos 3, donde las filtraciones son más evidentes. Esta situación es considerada inaceptable por las autoridades municipales, quienes han manifestado su preocupación ante los posibles riesgos para la comunidad.
Por otro lado, Jordi Coronas, concejal de ERC, ha criticado duramente la gestión realizada por Mercasa durante años. Ha afirmado que esta empresa se ha comportado como un fondo de inversión más que como un gestor responsable del espacio público. «Hemos visto una pérdida significativa en la actividad comercial y una falta total en el mantenimiento adecuado», comentó Coronas durante una sesión municipal reciente.
Las comunidades vecinales han tomado cartas en el asunto e incluso han interpuesto demandas contra Mercasa debido a lo que consideran dejadez en sus funciones. En respuesta a esto, Valls indicó que el Instituto Municipal de Vivienda (IMHAB) está considerando sumarse a estas acciones legales para exigir cambios inmediatos.
La subasta reciente del Centre de la Vila fue un fracaso rotundo; no se presentaron ofertas ni siquiera al precio mínimo establecido, que era 18 millones de euros. Esto refleja no solo el desinterés por parte potenciales compradores sino también las preocupaciones sobre las condiciones actuales del inmueble. Valls enfatizó: «El ayuntamiento no debe pagar más allá del valor real» y aseguró que están manteniendo conversaciones con Mercasa para encontrar soluciones adecuadas.
Este caso pone sobre la mesa cuestiones críticas sobre cómo se gestionan los espacios públicos y qué medidas deben tomarse cuando hay incumplimientos evidentes por parte de entidades estatales. Los ciudadanos esperan respuestas rápidas y efectivas ante esta problemática creciente.
Para aquellos interesados en seguir este desarrollo o participar activamente en futuras reuniones comunitarias sobre este tema, se recomienda estar atentos a los anuncios oficiales desde el Ayuntamiento o consultar directamente con las asociaciones vecinales locales.
