La organización agraria JARC ha presentado una enmienda a la totalidad al PLATER, advirtiendo sobre su impacto negativo en la agricultura y el futuro de los jóvenes agricultores. La propuesta abarca 300.000 hectáreas agrícolas.
La organización agraria JARC ha lanzado una fuerte crítica al proyecto PLATER, presentado por el Departament de Territori, que busca implementar un plan de uso del suelo en diversas comarcas de Catalunya. Según JARC, esta iniciativa pone en peligro la soberanía alimentaria del país y amenaza las oportunidades laborales para los jóvenes agricultores. En una granja situada en Alcarràs, Sisco Esquerda, responsable de Agenda Rural y Transición Energética del sindicato, expuso su preocupación acompañado de su hijo Cesc. Esquerda instó al Govern a reconsiderar el plan y a dejarlo sin efecto debido a sus implicaciones sobre unas 300.000 hectáreas agrícolas. El malestar entre los agricultores es palpable, especialmente tras la apertura del período de alegaciones donde se han registrado numerosas protestas.
El sindicato argumenta que el despliegue de energías renovables está plagado de “incongruencias y riesgos”. A lo largo del proceso, varios sectores han presentado alegaciones masivas contra el PLATER, incluyendo ayuntamientos y consejos comarcales. JARC sostiene que la gestión del Govern ha sido inadecuada y critica que Catalunya se encuentra rezagada en la implementación de energías limpias.
Uno de los puntos más controvertidos es que el PLATER prioriza la ocupación de tierras agrícolas para proyectos solares, lo cual contradice la Ley de espacios agrarios que debería proteger las producciones agrícolas. Esquerda propuso alternativas como utilizar espacios artificializados para instalar paneles solares, sugiriendo tejados o polígonos industriales antes que tierras fértiles.
Además, JARC ha señalado con descontento que las promesas políticas previas sobre excluir regadíos del plan no se están cumpliendo. El actual texto permite instalar placas solares en estas tierras productivas sin un análisis adecuado basado en un mapa agrobiológico unificado para toda Catalunya.
En este contexto crítico, varios representantes locales también han expresado su oposición al PLATER durante una concentración reciente en Miravet (Ribera d’Ebre). Miquel Morales, alcalde del municipio, hizo un llamado al Gobierno para involucrar a las comunidades locales en el desarrollo del plan energético. Morales destacó que las Terres de l’Ebre ya han cumplido con su cuota energética y merecen ser escuchadas.
Xavier Jiménez, presidente del GEPEC (Grup d’Estudi i Protecció dels Ecosistemes Catalans), lamentó la falta de equilibrio territorial y cómo se sacrifican comarcas productoras de energía sin considerar sus necesidades específicas.
A medida que avanza el debate sobre este tema crucial para el futuro agrícola catalán, queda claro que tanto JARC como otros actores locales están decididos a luchar por una gestión más sostenible y equitativa del territorio agrícola frente a los intereses energéticos.
Los interesados pueden seguir participando en este debate acudiendo a las próximas reuniones informativas organizadas por JARC y otros colectivos agrarios donde se discutirán estrategias para proteger la agricultura local ante estos desafíos.
