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El Ayuntamiento de Sant Adrià opta por plenos virtuales ante la crisis de desahucios

El Ayuntamiento celebra plenos virtuales debido a tensiones por desahucios en La Mina.

4 Jordi Soler · junio 28, 2026, 08:53 · 3 min de lectura

La creciente tensión por los desahucios en La Mina obliga al consistorio a celebrar su próximo pleno de forma telemática. La decisión responde a recomendaciones policiales tras protestas y altercados.

La situación en La Mina ha llevado al Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs a tomar medidas drásticas para garantizar la seguridad durante sus sesiones plenarias. A partir del próximo lunes, el pleno ordinario se llevará a cabo de manera virtual, una decisión que busca evitar posibles altercados con las familias afectadas por el goteo de desahucios en el barrio. Esta medida se implementa justo cuando está programado un nuevo desalojo, lo que ha incrementado la tensión entre los ocupantes y las autoridades locales.

El gobierno municipal ha justificado esta decisión alegando motivos de seguridad, tras recibir recomendaciones de la Policía Local. En las últimas semanas, se han producido varios desalojos en La Mina, donde decenas de viviendas públicas han sido ocupadas desde hace años. El último macrodesahucio, que afecta a 58 viviendas, comenzó recientemente y ha generado protestas significativas entre los residentes y activistas.

Desde principios de mes, miembros del Sindicat d’Habitatge han expresado su descontento en reuniones municipales, donde lograron dialogar con algunos concejales sin llegar a un acuerdo satisfactorio. Las tensiones han escalado hasta el punto que el consistorio considera necesario reforzar la presencia policial alrededor del ayuntamiento para prevenir incidentes durante las sesiones.

En este contexto, ya se han realizado desalojos en bloques pertenecientes al Consorcio de La Mina, un organismo público que incluye participación gubernamental local y regional. Sin embargo, algunos hogares desalojados han sido reocupados rápidamente por sus antiguos inquilinos. Un caso notable es el de una madre joven que logró regresar a su vivienda horas después de ser desahuciada.

Las críticas no se han hecho esperar desde la oposición política. Irene Pardo del PP cuestionó la decisión del gobierno municipal afirmando: «Frente a las amenazas, pretenden que nos escondamos todos en casa». Pardo también subrayó que esta situación refleja una gestión deficiente frente a problemas complejos acumulados durante años.

Por su parte, Rubèn Arenas de ERC expresó su preocupación sobre el precedente que establece esta medida telemática sin consulta previa con otros grupos políticos: «La administración no puede ceder ante la presión porque eso podría llevarnos hacia una administración fallida».

Irene Aldabert, portavoz de Sant Adrià en Comú, enfatizó que el conflicto por las viviendas ocupadas era previsible y había estado latente durante casi diez años sin una gestión adecuada. Aldabert criticó tanto al gobierno local como a la Generalitat por no haber abordado este problema antes y permitir que llegara a este punto crítico.

A medida que continúan los desalojos programados hasta finales del año, los habitantes afectados están organizando manifestaciones frente al ayuntamiento para expresar su resistencia. Recientemente cortaron el tráfico como parte de sus protestas contra lo que consideran injusticias sociales relacionadas con la vivienda pública.

Con un aumento notable en la presencia policial alrededor del consistorio y un clima cada vez más tenso entre autoridades y ciudadanos, queda por ver cómo evolucionará esta crisis habitacional en Sant Adrià y qué medidas adicionales tomará el gobierno local para abordar estas preocupaciones urgentes.

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Jordi Soler

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