El alcalde de Castelldefels, Manu Reyes, lamenta que la Generalitat no incluya un hospital en los presupuestos de 2026. La ciudad, con más de 70.000 habitantes, sigue dependiendo del saturado Hospital de Viladecans.
Castelldefels, una ciudad que ha visto crecer su población a más de 70.000 habitantes, no contará con un nuevo hospital tras el rechazo del Govern catalán a la propuesta presentada por su alcalde, Manu Reyes, del Partido Popular. En su solicitud para los presupuestos de 2026, Reyes había solicitado la construcción de esta infraestructura sanitaria como una prioridad para garantizar una atención adecuada a los vecinos. Sin embargo, el Govern liderado por Salvador Illa, del PSC, ha decidido no incluir esta inversión en las cuentas públicas.
En un comunicado emitido el pasado viernes, Reyes expresó su descontento y subrayó la necesidad urgente de un hospital propio en Castelldefels. “La ciudad necesita una respuesta sanitaria acorde con nuestra realidad”, afirmó el alcalde. Actualmente, los ciudadanos dependen del Hospital de Viladecans, que ya atiende a más de 185.000 personas y enfrenta problemas constantes de saturación.
Reyes argumentó que “rechazar esta inversión es condenar a nuestros vecinos a seguir soportando la saturación del sistema actual”. La falta de un hospital específico para Castelldefels ha llevado a muchos residentes a experimentar largas esperas y dificultades para acceder a atención médica oportuna.
A pesar del rechazo al hospital, los presupuestos sí contemplan inversiones en salud en otras áreas cercanas al delta del Llobregat. Se destinarán más de 10 millones de euros para construir nuevos centros de atención primaria (CAP) en localidades como Sant Boi, Gavà y también en Castelldefels, aunque estas infraestructuras no sustituyen la necesidad crítica de un hospital.
A lo largo de los años, Castelldefels ha crecido significativamente y se ha convertido en uno de los municipios más poblados del Baix Llobregat. Este crecimiento demográfico ha incrementado la presión sobre el sistema sanitario existente, lo que hace aún más evidente la necesidad urgente que tiene la ciudad por contar con sus propios recursos médicos.
No es la primera vez que se plantea esta situación; históricamente, las promesas sobre mejoras sanitarias han quedado sin cumplir. En comparación con otras ciudades cercanas que han logrado establecer hospitales propios o ampliaciones significativas en sus servicios sanitarios, Castelldefels continúa esperando una solución efectiva.
A medida que avanza el año y se implementan las nuevas partidas destinadas a centros primarios, muchos ciudadanos se preguntan cómo afectará esto realmente su acceso a atención médica especializada y si habrá algún cambio significativo antes del próximo ciclo electoral.
Pese al descontento generalizado entre los vecinos por esta decisión gubernamental, Reyes ha instado al Govern a reconsiderar sus prioridades y planificar adecuadamente para el futuro sanitario de Castelldefels. Para aquellos interesados en participar activamente en este debate comunitario o expresar sus preocupaciones sobre sanidad local, se recomienda asistir al próximo pleno municipal programado para el 15 de julio donde se abordarán estos temas.
