El 23 de junio, Castelldefels celebrará la verbena de Sant Joan con un dispositivo de seguridad que incluye más de 200 agentes. Se prohibirán hogueras en la playa y se activarán rutas seguras.
La verbena de Sant Joan en Castelldefels, programada para el próximo 23 de junio, contará este año con un robusto dispositivo de seguridad diseñado para garantizar la tranquilidad durante las festividades. Más de 200 agentes, incluyendo miembros de la Policía Local, los Mossos d’Esquadra y personal de seguridad privada, estarán presentes en el evento, especialmente concentrados en torno a la plaza de las Palmeres. Esta medida responde a los incidentes ocurridos el año pasado y busca reducir al máximo cualquier eventualidad.
El Ayuntamiento ha decidido cerrar varios aparcamientos, incluyendo las calles 9 y 11, además del paseo Marítimo entre la avenida República Argentina y el puente del Poal. La vigilancia también incluirá una unidad canina especializada en detección de drogas y controles rigurosos de alcoholemia para prevenir accidentes.
Como parte del esfuerzo por crear un ambiente seguro, se instalará un Punto Lila en la avenida de los Banys desde las 22 horas hasta las 2 horas del día siguiente. Este espacio ofrecerá información y apoyo a quienes puedan ser víctimas de violencias machistas o LGTBI-fóbicas. Además, se reactivará la iniciativa ‘Rutas Seguras’, que conectará las zonas recreativas con las estaciones Renfe locales.
El consistorio ha recordado que está prohibido encender hogueras en todo el municipio, salvo en la hoguera institucional ubicada en el parque Muntanyeta durante el acto simbólico conocido como la Flama del Canigó. Esta restricción es parte del compromiso municipal por proteger los espacios naturales y evitar riesgos asociados a incendios.
En cuanto al tráfico, se implementarán cortes desde las 21 horas del martes hasta las 10 horas del miércoles siguiente. Los residentes podrán acceder a sus garajes mediante autorización especial durante este periodo. Los trabajos para limpiar la playa comenzarán temprano el miércoles a partir de las 6:30 horas, con presencia policial para asegurar que todo transcurra sin inconvenientes.
Este enfoque proactivo no solo busca mantener la seguridad pública sino también fomentar una celebración responsable entre los asistentes. La verbena es una tradición muy esperada que marca el inicio del verano; sin embargo, es vital recordar que todos tienen un papel en mantenerla segura y agradable para todos los ciudadanos.
